Periodismo Indeleble
periodismo que emociona, inquieta y hace pensar
Puede desplazar la barra utilizando las teclas ← y →
Puede desplazar la barra utilizando las teclas ← y →
Por Darío Dávila
No hay diarios malos, sino redacciones aburridas. Equipos que suelen hacer su sección o cuadernillo para si solos, sus jefes u otros periodistas, pero no para sus audiencias. Arrancan motores tarde pero quieren ganar la carrera con historias construidas al vapor o que no fueron entendidas por los editores.
Las redacciones necesitan dejan de contemplar los malos hábitos y concentrarse en resolverlos. Disciplinar en sus ritmos de trabajo, juntas eficientes, ir al grano, desterrar lo bonito y concentrarnos en lo importante.
Aquí a6 tips:
Intégrate: Si hay una historia que involucra a varios reporteros y editores, garantiza que todos sabrán qué se espera del tema. Cuándo debe ser entregada. Qué género periodístico han escogido y si hay productos multimedia que deben ser programados en la edición en línea, incluso antes de la publicación.
Movilízate: Toma la iniciativa de los temas. Muévete y sacude al editor de al lado si es necesario. Ya deja de esperar a que te convoquen a la creatividad. Súmate o morirás de viej@ en esa silla donde todos los días editas las mismas páginas, con el mismo horario de cierre y las mismas agencias que consultas.
Apóyate en los demás: Reconoce que puedes ser ignorante en otras áreas. No juegues al experto. Hay reporteros experimentados que talvez caminaron más la calle que tú. Editores con memoria histórica. Su intuición y olfato te puede ayudar a no repetir la misma cobertura.
Desconéctate: Apaga el móvil en las juntas para conectarte con los demás. No contagies la interrupción. Así la reunión terminará antes. Si haz convocado a junta asegúrate que todos sabrán de qué tratará.
Asigna tareas: No des por hecho que después de una reunión todos saben qué hacer. Repasa las tareas que asignaste a cada editor o reportero. Nadie debe abandonar el encuentro sin saber qué se espera de él para ese tramo de la historia.
Transparenta las acciones: Si el equipo de redacción ha acordado una cobertura impactante, compártelo con los editores y certifica que todos comprendan la importancia de esa apuesta.
Relatoría a cargo de Cecilia Guerrero, editora de El Diario de Juárez
¿Cómo lograrla? “No quedarse pegados a las sillas engordando las panzas”, sentencia. Observar, investigar, argumentar, interpretar, dar contexto. Ir más allá de la cobertura “de registro” que se propagado con el auge de la información en línea, explica en cibercharla con el equipo de El Diario de Juárez.
Poseedora de una larga trayectoria en la reportería que le ha merecido dos premios Simón Bolívar -el más importante del ámbito periodístico en su país-, Ginna tiene a su cargo la dirección de 24 reporteros, una edición diaria y una segunda maestría en curso.
Preside el Consejo de Redacción, organismo que promueve el periodismo de investigación en Colombia, y a sus tareas incluye participar en conferencias y pláticas como la que tuvo este viernes 22 de marzo con periodistas mexicanos.
Para Ginna muchos medios de comunicación, incluyendo los impresos, se han transformado en medios de “registro” de lo que ocurre, y no en fuentes análisis e interpretación de lo que aqueja a sus lectores.
“Hemos perdido de vista el periodismo de investigación. Convertimos a los medios impresos solamente en registro de lo que pasa”, dice, en parte por la reducción de personal en las redacciones y la multiplicación de plataformas a través de las cuales se difunde información en internet.
“La gente no compra periódicos para ver la realidad de ayer, eso lo tiene al alcance digital. Quien compra un periódico o se quiere suscribir a ellos está buscando argumentación e interpretación de los hechos”, advierte.
El problema radica según sus palabras en que “no abordamos la profundidad del hecho como tal”, dice. “Elegimos quedarnos con el ejecutómetro en vez de contar las historias detrás de esas muertes e investigando otros ángulos para crear otros ambientes”.
Cita al escritor mexicano Juan Villoro para dar fuerza a su argumento: “Las historias quedan de lado en el cubrimiento y en el rigor del manejo de la información porque nos estamos yendo con el primer casquillo que cae en la escena del crimen”.
¿Qué nos llevó a este punto? Para la colombiana: el narcisismo y la pereza, el cinismo y la pérdida de la capacidad de asombro.
¿La cura? Morelo es clara: volver a la reportería básica, de campo, contar historias. La observación constante, perseverante y rigurosa. Investigar, analizar, contextualizar. No dejar que los recursos de la modernidad, el Twitter, Facebook, las entrevistas a través de Skype reemplacen al reportero. Usar los canales cibernéticos como herramientas, no como fuentes.
Aun más, advierte, el remedio para la crisis del periodismo está en dar un trato ético a la información, pues no hacerlo condena a la desesperanza a los medios de comunicación.
“En la medida en que perdemos de vista la ética perdemos la credibilidad y nos acercamos a que el medio deje de existir. No necesariamente que el medio deje de funcionar o que el periódico o el sitio cierre, sino que los lectores le pierdan el aprecio y dejen de comprar el diario o de sintonizar la radiodifusora o hacer un click para acceder a un portal para enterarse”, sentencia.
Escucha el podcast:
Por Darío Dávila
Un grupo periodistas latinoamericanos compartimos a través de una video charla en Periodismo Indeleble algunas recetas para cocinar buenas historias. Los ingredientes para una historia digna de no aburrir, están asociados al talento que pueden aportar todas las áreas de la redacción.
El momento creativo, no empieza y termina con el reportero en la calle y sentado en la computadora.
Aquí la relatoría del encuentro:
Periodismo Indeleble agradece a los siguientes periodistas su participación en esta video charla:
Luz del Carmen Sosa, reportera del Diario de Juárez
Fátima Monterroso, editora web del Debate de Los Mochis, Sinaloa
Jessica Ignot ,jefe de información del Mundo de Orizaba, en Veracruz
Luis Rivas, Reportero de Veracruz
Richard Ibarra, de TV Azteca Durango
Gaspar López del Diario de Yucatán
Antonio Salas, conductor y de EL PUEBLO – CANTA XEIH, Zacatecas
Blanca Leonor, editora en Toluca, Estado de México
Aldo Alejandro, editor de Milenio, Hidalgo
H. A Pinto, periodista y asesor político, ex Jefe de prensa de la Conselleria de Inmigración del Govern Balear en Moscu
Aline Corpus, corresponsal en Tijuana del Grupo Reforma
Guillermo Ramos de El Mundo de Córdoba
Tienen rostros y nombre pero no aparecen en los telediarios o en los periódicos. Talvez porque las cosas buenas no venden noticias y las malas cosechan desesperanza. Talvez porque es más fácil hablar de las balas que de la vida. Mi abuela decía que existimos porque alguien piensa en nosotros ¿pero quién piensa en ellos? Hay cosas que son y que no parecen.
Y de eso trata esta historia…
(Proximamente el reportaje completo)
Infografía de Robinson Choquetaype aquí puedes consultar más de su portafolio.
Por Darío Dávila de Periodismo Indeleble
dario@periodismoindeleble.com.mx
La doble plana central tenía –a juicio del editor y director- todo los ingredientes de una gran historia: Fotos elocuentes del candidato, su perro, su casa, trofeos, familia e hijos.
El reportero también había conseguido fotos de la infancia y adolescencia. En su diario, el editor web y el administrador de las redes sociales del periódico, se frotaban las manos ante la presunta primicia.
Un editor gráfico desplegaría toda su capacidad para una página disfrutable y navegable para el lector. El titular diría algo así como: ‘Soy un hombre con valores, Tengo la convicción de gobernar para todos, Gobernaré con honradez…’
Pero en todo el menú para cubrirle las espaldas a este candidato en las páginas de este diario, los periodistas habían olvidado preguntarse: ¿Para qué vamos a contar esta historia? ¿Desde dónde vamos a contarla?
Muy a menudo y sobre todo en épocas electorales, las redacciones destilan creatividad durante la cobertura de campañas políticas. No obstante, algunos medios, confunden lo bonito con lo importante.
Lo importante es no olvidar que en época electoral y siempre, los periodistas, no somos el poder, sino traductores de la realidad.
La creatividad por si sola no explica nada. Así que las fotos de la niñez de los candidatos vestidas con un diseño espectacular, sólo serán bonitas. Valdría más indagar porqué ese candidato quiere el poder.
De nada sirve que el reportero le cubra las espaldas a un candidato durante 90 días o más, si otros miembros del equipo de redacción, no indagan su pasado, forma de pensar y actuar. Los periodistas y las redacciones somos un punto de encuentro de todas las voces y no sólo del poder.
Cada que un medio compromete su tinta y papel con un solo personaje, deja de ser este punto de encuentro para convertirse en un apostol de la verdad de un candidato.
La cobertura electoral de campañas, es acto creativo que presenta no solo una verdad, sino varias verdades.
El monopolio de las ideas no puede estar en manos de un político, cada ciudadano que es escuchado por los periodistas es una fuente de ideas.
Los periodistas podemos hacernos algunas preguntas para diseñar una cobertura electoral que estimule la investigación, el análisis y la orientación.
Provocaciones

Por Darío Dávila
Las revoluciones en el periodismo no las harán las maquinas, sino los periodistas.
El periodismo que verifica datos, contrasta fuentes, respeta la dignidad de las personas y provoca la inteligencia, cabe en cualquier plataforma impresa o digital.
Periodismo Indeleble no ha ido a buscar o inventar la revolución del periodismo porque la revolución la han traído las audiencias y la han traído porque era necesaria.
Conoce esta nueva plataforma para iPad de Periodismo Indeleble. Incluye una interfaz que te permite hojear la página y un mosaico de los temas principales para facilitar la navegación.
La herramienta te dará acceso a videos y podcast que podrás ubicar al desplazarte con rapidez.
Comparte con tus editores, reporteros y directores esta experiencia hecha por el periodismo y para los periodistas.
Saludos cordiales, Darío Dávila
Por Darío Dávila
(Advertencia) Las siguientes imágenes no son aptas para periodistas sin pasión por la verdad. El contenido puede provocar conciencia. Usted puede reproducir masivamente estas imágenes entre sus compañeros, jefes, directores y audiencias.
http://www.spreaker.com/embed/player/standard?autoplay=false&color=c92b00&episode_id=532324
(El audio ha sido alterado por seguridad de los periodistas que narran los hechos)
http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=109615
Por Darío Dávila (Texto también publicado en Clases de Periodismo)
@dariodavila
Pensaste: Nos vamos a morir. Sentiste cómo el humo empezó a filtrarse por la parte baja de la puerta del sótano. Estabas con tus compañeros de redacción de El Buen Tono, metido en ese cuarto. Eran unos 15 los que escondían de los hombres armados que afuera gritaban: Ahora sí se los va a llevar la chingada…
Al exterior del cuarto de maquinas oías gritos y pisadas. Los hombres armados irrumpieron cuando estabas al 70 por ciento de la edición del diario. Debieron ser casi las 12 de la noche , recordaste después.
Escuchaste un grito pero pensaste: Ha de ser uno de los chavos del bar de enfrente.
Enseguida vino un cristalazo a la fachada del diario. Alguien gritó: ¡Nos están balaceando! Un compañero de tu redacción te secundó: ¡Al suelo!
Agazapado, con un pequeño grupo de editores, saliste del área de redacción. Cruzaste los cuartos donde –en teoría- deberían estar los guardias del periódico, pero notaste que ya no había nadie. Fueron los primeros en correr.
En la huída –para entrar- pateaste una reja que conducía a un cuarto donde los policías se entrenaban. Otro de tus colegas cerró el portón. Después caminaron hacia un pequeño sótano y ahí se resguardaron.
Querías para pedir auxilio pero tu teléfono móvil se había quedado en la redacción que ya se incendiaba. Pensaste que en breve llegaría el rescate…pero el tiempo caminaba lento. La idea te atrapó de nuevo: nos van a matar.
Ya había pasado más de hora y media sin que nadie te auxiliara.
Tus colegas estaban entrando en crisis nerviosa porque el humo de la redacción en llamas, empezaba a meterse por la puerta donde estaban resguardados.
Los ruidos cesaron. Después de un rato saliste y encontraste el portón del edificio del periódico abierto. Los bomberos estaban ahí , esperando a que ustedes salieran, nadie entró por ustedes a rescatarlos.
Esa noche del 6 de noviembre de 2011, eras la noticia. En la calle había policías, reporteros y después soldados.
Recordaste que el dueño del periódico, José Abella García, tampoco estuvo presente. No apareció durante la noche en que su redacción se quemó.
Tu miedo aumentaba con el paso de las horas. Las personas armadas que ingresaron, también se llevaron los móviles de otros periodistas del diario. Y supiste que les hablaron a sus familias para decirles: ‘Todos están quemados, tienen lesiones de tercer grado, vayan a buscarlos al hospital’.
Uno de tus amigos de redacción le envió un correo al dueño del diario cuestionándole porqué no los apoyó porque nunca se apareció en el lugar y él respondió vía electrónica: ‘Se perdieron 20 equipos, en una mañana los recupero. ¿Cuántos tardas en instalarlos…’
La mañana siguiente, encenderías la radio y escucharías al propietario del diario, José Abella García, decirle al periodista mexicano Pedro Ferriz de Con, que el incendio podría estar relacionado con la incomodidad que sus noticias representaban para el gobierno local en turno en la ciudad mexicana de Córdoba.
“El gobierno en Veracruz estaba acostumbrado a que todo le aplaudían y no le gustó que le dijeran sus verdades”, decía Abella al periodista de grupo Imagen.
También le contaría que ya tenía identificados a tres de los agresores a través de una grabación de circuito cerrado, un videocasete que la fiscalía de Veracruz, se llevó para investigar. Y detallaba (refiriéndose a los agresores): ‘Estúpidos mocosos, como de 18 años, incluso un cargador de AK-47 lleno de balas dejaron ahí, y un tambo de gasolina que se les olvidó regar’.
Pedro Ferriz de Con, le preguntaría al dueño del periódico y ex candidato del partido Acción Nacional a la alcaldía de Córdoba, cómo haría para ponerlo nuevamente en circulación. Abella le dijo: ‘Yo quería haber salido hoy pero los trabajadores están muy espantados y no los he podido localizar; Yo se los dije que estábamos expuestos a eso; si ellos no quieren (volver a trabajar en el diario)otros sí’.
A la mañana siguiente al incendio te reuniste con varios colegas y el dueño del Buen Tono, pero no obtuviste la respuesta de apoyo que esperabas: ‘Pensamos que nos iba a dar el apoyo. Pero la junta fue para decir que éramos somos unos coyones (miedosos), que porqué no enfrentamos a los tipos armados, quien se quisiera quedar, que se quedara’.
Tu miedo tenía razón: ‘Varios de nuestros compañeros vieron a los agresores, eso los coloca en una situación de riesgo; la verdad, peligra nuestra vida, vivimos con miedo a que nos pase algo. Máxime cuando no tenemos el respaldo de la empresa. Por eso vamos a renunciar’.
Hiciste memoria y recordaste que días antes a la Redacción una llamada alertó: ‘Queremos que nos manden un correo electrónico, les vamos a mandar información de los marinos’.
También, sabían que otra de tus compañeras de la redacción la seguían desde hace días. Pero nunca la denunciaron.
Antes de que terminara nuestra charla, dijiste que el incendio en la redacción donde ya no trabajarás, es un ‘acto cobarde que vulnera toda posibilidad de libertad de expresión cuando se ayuda de la violencia para reprimir una voz’.
Y recomendaste a otros periodistas: ‘Cuiden su vida. Ponderen siempre su integridad. Las exclusivas nos crean fama, pero esa fama solo dura 15 minutos; y no se compara con una vida que pueda ser silenciada por una bala’.
No recibimos amenazas, dice el director
El director general del Buen Tono, Julio Fentanes, afirma que el incendio de El Bueno Tono es parte de la escalada de violencia, intolerancia e impunidad en las agresiones contra periodistas.
‘Empezaron los asesinatos, luego fueron baleando fachadas de periódicos y ahora ya se atrevieron a quemar periódico’, dice en entrevista a Clases de Periodismo.
Fentanes, que no estuvo presente durante la agresión al periódico, considera que si
cualquier persona llega ataca y no hay presos, ni detenidos ni resultados; con esa libertad quien se sienta ofendido por una verdad publicada en un periódico, va a agredir.
El periodista afirma que no recibieron amenazas. “A mí nadie me dijo, bájale del volumen a esta nota’.
Asegura que El Buen Tono, generó incomodidad. “No les gustaba que les dijéramos que estaban haciendo mal su trabajo”.
El director del rotativo dice que él no puede acusar a nadie de ser el responsable del ataque. ‘Solo puedo hablar de la intolerancia a presentar el trabajo mal hecho de los personajes de la vida pública”, indica.
Y advierte: “Defenderemos nuestros punto de vista. Si los otros periódicos no quieren documentar malas prácticas del gobierno, nosotros sí lo haremos”.
(Foto: CNN Mexico)
Por Darío Dávila
La reacción de los periodistas y sus editores durante la cobertura de una tragedia aérea tiene ingredientes que son muy parecidos entre si.
En los diarios en sus versiones impresas o en línea, la receta es similar: Comentarios de especialistas, funcionarios, infografías, relatorías en línea, coberturas en vivo para televisión por Internet, recuentos, contextos y todo un menú de productos, que son construidos con inmediatez por los equipos de periodistas y compartidos con sus audiencias.
En la euforia de una cobertura se puede ser local, explicando lo global. La siguiente es una base de datos construida por expertos en helicópteros que aporta detalles y comparativos entre flotas de países, la vida útil de estos y sus características técnicas.
El sitio www.helis.com es un proyecto que exhibe números de serie, modelo, fabricante y un mapeo de los accidentes aéreos de helicópteros en todo el mundo.
Por ejemplo, en el caso mexicano del presunto accidente y desplome del helicóptero Súper Puma TPH-06, donde murió el secretario de Estado, Francisco Blake Mora, cuatro de sus colaboradores y tres miembros de la tripulación, el sitio ofrece en qué países también existe ese tipo de aeronave y en manos de qué corporación.
Un cruce de información ayudaría a saber y comparar la vida de la flota de helicópteros entre países. ¿Usan los funcionarios de estado mexicano, aeronaves de modelo reciente como los de Brasil? ¿En qué otros accidentes a nivel mundial se ha involucrado ese modelo? ¿Qué naciones lo han comprado o dejaron de comprar?
Vale la pena echarle un vistazo a www.helis.com y averiguarlo.
¿Qué podemos hacer los periodistas por la paz social en México? Este lunes 31 de octubre Periodismo Indeleble compartirá algunos de los apuntes del taller Periodismo de Paz impartido por el maestro Johan Galtung y organizado por Transcend México, el Proyecto de Violencia y Medios del Instituto para la Seguridad y la Democracia, AC, la Fundación Friedrich Ebert en México y la revista Gatopardo.
Por Darío Dávila
En la era de la convergencia y los nuevos medios, la ética y eso que llaman estandarización de la calidad periodística, son a veces cuadros que adornan las paredes de las redacciones.
Las siguientes sugerencias son parte de lo mucho que he aprendido de otros periodistas con los que he compartido experiencia y buscan recordarnos para qué estamos de pie los periodistas:
1. No pienses que sabes más que el lector: comparte con él lo que vas a escribir, escúchalo más y pregúntale menos.
2. Pondera el peso y la credibilidad de tus fuentes.
3. Recuerda que eres tan bueno como el equipo de redacción que defiendes, diriges e impulsas.
4. Eres tan bueno como las historias que reporteas.
5. Jefe de producción: No pongas pretextos, un periódico que mancha las manos no es un periódico que quiera leer.
6. No redactes historias para llenar páginas, sino para mover el piso de la realidad.
7. Procura reír con tus reporteros.
8. Tienes derecho de aburrirte de ti mismo y de la forma en que estás reporteando tus historias. Eso te permitirá reinventarte.
9. No es periodismo poner una grabadora en la boca del alcalde; es periodismo si averiguas porque el alcalde desea el poder.
10. Jamás te sientas orgulloso porque un funcionario importante recuerde tu nombre. Los funcionarios son tus fuentes, no tus amigos.
11. Si piensas que ser periodistas es entrar a las 9:00 am y salir a las 6:00 será mejor que vende libros.
12. No hay periódicos aburridos, sino redacciones sin pasión, técnica y talento.
13. Llega a las entrevistas con la mente en blanco y el corazón frío.
14. Tus prejuicios tarde o temprano aparecerán en tus textos. Evítalos.
15. Procura no estereotipar: No digas el “sin papeles”, “las muertas de Juárez”, las “narco fosas”, mejor explica qué detonó esos problemas.
16. Respeta la intimidad de las personas, sobre todo la de los niños.
17. Deja de quejarte de que tu editor ya no reportea o no es reportero; mejor convídale experiencia, provoca temas y genera historias.
18. Ya no esperes a que te convoquen para que las cosas mejoren en tu redacción, adelántate y sugiere acciones.
19. Si alguien acusa a otra persona de ‘alcohólica’ pídele pruebas antes de publicarlo o decirlo, y pregúntale al señalado, si eso es verdad.
20. Nunca llegues a la redacción sin haber leído tu periódico y el de la competencia.
21. Estimula la inteligencia del lector en tus historias. Cada párrafo que escribas debe transmitir conocimiento.
22. Invierte en la capacitación de tus reporteros y págales bien. Eso los hará fuertes en sus historias, su persona y sus resultados.
23. Deja de pensar que son un adorno los cuadros de ética que están en las paredes de tu redacción. Aplícalos.
24. No trafiques con tus historias. No seas mercenario.
25. Aprende a digerir las críticas de los demás. No personalices.
26. Impide a toda costa que el poder en turno, te dicte la agenda. La agenda, la dictas tú.
27. Ten resistencia moral ante las presiones de los poderosos. Eso te hará libre.
28. Defiende la calidad de tu información más allá del cierre de tu edición.
29. Un Ipad no hace periodismo, el buen periodismo hace poderoso al Ipad.
30. Ten prueba de lo que dices.
31. Comparte lo que aprendes. No te quedes con los cursos y las capacitaciones para ti solo.
32. No confundas una noticia bonita, con una importante.
33. Es mejor redactar bien, que escribir bonito.
34. Si tu equipo de redacción está desunido, tu lector lo notará.
35. Director: Recuerda que el mejor sistema de tu periódico no es el editorial, sino el de los valores de tus periodistas.
36. El periodismo es buen negocio cuando se informa con calidad y ética. No es bueno ganar dinero desinformando.
37. Escucha a tus reporteros y aprende de ellos
Escucha mientras lees!
Por Darío Dávila
Hace días un amigo periodista, me confesó su temor ante el surgimiento de un nuevo diario surgido en su ciudad, que -según él- podría robarle audiencias al periódico en el que trabaja y a la sección que él dirige.
No es la primera vez que el nacimiento de un nuevo producto editorial pone a pensar a otros diarios, sus dueños y sus editores. Pero preocuparse por lo que el vecino hace o deja de hacer –por si solo- no resuelve nada.
Lo que cuenta es activarse y tener valor. Valor es hacer las cosas a las que las redacciones temen. Y muchos diarios, temen al cambio porque son adictos al confort de las noticias producidas por jefes de prensa, gobiernos locales y poderosos.
He conocido equipos de periodistas que ven la botella y no el vino. Cuando una redacción observa solo la botella, se concentrará en cerrar temprano, llenar páginas, y vender mucho a costa del dolor ajeno y la información no confirmada.
Mirar solo la botella produce periodistas que se dedican a esperar órdenes de sus directivos en lugar de actuar por si mismos sabedores de que su creatividad y opinión valen para innovar en contenidos, cultura de trabajo y organización de su redacción.
Poner atención al vino es fijarse en lo que realmente importa: El Periodismo. En aquel que confirma datos, contraste fuentes, es justo con los personajes de sus historias, cuida la dignidad de las personas y comparte lo aprendido.
Concentrarse en el vino es fallar algunas veces y aprender de eso con rapidez.
Algunos equipos de redacción son especialistas en lamentarse por las fallas del producto, letales para hacer pedazos el error del editor, pero incapaces de servir para resolver el problema.
Conozco editores comprometidos…solo con el dueño del medio y con su página.
Cerrar temprano (el sueño de muchas redacciones) es su obsesión. Pero un diario no sólo debe ser bueno solo en su cierre. Debe ser perfecto en toda su navegación, redacción, diseño, conocimiento del tema, productos, impresión y por supuesto que sea el primero en el kiosko de periódicos.
La cultura de cambio continuo en una redacción mejora cuando los periodistas ven más el vino (periodismo) y menos la botella (procesos técnicos).
Alguien me recomendó que los periodistas podrían generar su propio mantra.
El mantra –dice Wikipedia- “es un instrumento para la liberar la mente del flujo constante de pensamientos que la confunden”.
Puede, afirma internet, ser una palabra simple o una oración compuesta que al ser recitada y repetida, lleva a la persona un estado de concentración máxima.
Un mantra bueno concentraría lo que los periodistas quieren sentir y no la adversidad que desean superar.
Por ello cuando las redacciones se empeñan en resaltar lo mal que van las cosas en el diario, esos pensamientos se acumulan.
Aquí una sugerencia de frases que los periodistas podrían armar creer y aplicar para comenzar a ver más el vino.
Por Darío Dávila
En algunas redacciones de diarios mexicanos los periodistas locales son amenazados por grupos criminales para publicar información contra sus rivales y los cuerpos de seguridad que los combaten.
En ciudades del noreste como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, pasando por Culiacán, Sinaloa; Monterrey, Nuevo León; Saltillo, Coahuila; Zacatecas y Córdoba Veracruz (al sur de México), los traficantes de drogas amagan a los periodistas de periódicos a cambio de que estos documenten información o oculten los delitos que cometen.
Las amenazas suelen incluir llamadas telefónicas y encuentros forzados con algunos editores que son citados por miembros de la delincuencia organizada.
Hace meses en una ciudad al norte de México, un colega periodista fue privado de su libertad durante varios minutos. ‘Me decían que le bajara de huevos o me iban a matar’.
Los traficantes locales se habían molestado con él porque su diario local importante había publicado la detención de algunos policías al servicio de pistoleros.
En mayo de 2007, Gamaliel López, reportero la televisora TV Azteca en Monterrey, Nuevo León desapareció. Sus jefes lo habían enviado a la cobertura del nacimiento de unas siamesas.
Seis meses antes, el periodista había sido asignado a la cobertura de sucesos judiciales. Su incorporación a esa fuente, coincidía con la batalla que dos cárteles de drogas libraban en esa ciudad norteña.
Gamaliel, -de acuerdo a versiones de reporteros que lo conocieron- comenzó a ser el primero en llegar a los asesinatos múltiples. ‘Nosotros llegamos a pensar que tenía una fuente adentro de uno de los grupos’.
Otro periodista sugiere que uno de los grupos criminales le ‘daba línea’ de a dónde tenía que acudir –incluso antes de que la persona que iba a ser asesinada, muriera-.
Gamaliel o su cuerpo no han aparecido.
A finales del 2004 en Reynosa, Tamaulipas, una periodista del diario El Mañana estuvo a punto de morir después de que documentara los abusos de policías municipales contra un ciudadano.
‘Ya la citó el patrón’, me confió en aquel entonces un reportero policiaco experimentado que buscaba interceder para el cártel del Golfo, no la reprimiera o asesinara. El periodista se refería a que el líder de la organización en Reynosa, le pediría cuentas a la mujer.
Ahora ella sigue viva, pero sus colegas que le ayudaron a zanjar el problema, están desaparecidos.
En 2005, durante una operación de fuerzas federales mexicanas en Reynosa, el cártel del Golfo, financió a presuntas organizaciones ciudadanas para salir a las calles y exigir la salida de la entonces Policía Federal Preventiva.
Con cartulinas, los supuestos ciudadanos exigían el retiro de los uniformados, mientras el diario local más importante replicaba la noticia en su primera plana.
Pero todo estas estampas no se entenderían sin los ‘facilitadores’ de los traficantes. Se trata de supuestos reporteros –casi siempre de la fuente de sucesos judiciales- que han sido amenazados o corrompidos por cárteles de la droga.
Muchas redacciones en México siguen manteniendo (otros han tenido el valor de despedirlos) en sus filas a estos ‘puentes’ de mando con los cárteles. ¿La razón? Ellos informan a los editores locales qué decir o qué ocultar.
Ayer el periódico nacional El Universal, documentó que en Córdoba, Veracruz, donde se ha asentado el grupo de traficantes conocidos como Los Zetas, ‘miles se manifestaron por la presencia diaria de elementos del Ejército mexicano’.
El Universal dio más detalles a través de un supuesto testimonio de un manifestante en Córdoba: “Lo que queremos es la seguridad local, que los policías sean quienes nos cuiden y no el Ejército o la Marina, ellos solo vienen a golpear y hacer desmanes, a provocar la zozobra entre la población”.
La presión militar en la zona, ha provocado que los traficantes imiten o repliquen la misma técnica que en la frontera mexicana tuvo éxito: Intimidar a los diarios y sus periodistas para publicar información contra el Ejército.
Y los editores de El Universal autorizaron –talvez sin conocer este contexto- que la nota expresara: “Con pancartas en mano, los inconformes acusaron a los efectivos castrenses de cometer decenas de abusos a los derechos humanos en esa región montañosa”.
Recomendaciones para detectar cuando una noticia es ‘promovida’ por un grupo criminal.
1. Tome en cuenta que los corresponsales son los periodistas más expuestos a las amenazas de los grupos criminales.
2. Evite decirles: ‘Quiero que entrevistes a los que vieron la balacera’.
3. Recuerde que editor sin el contexto de la violencia a la que se enfrentan sus periodistas en otras zonas del país, puede poner en riesgo la labor de los reporteros locales y de sus enviados.
4. Siempre pregunte al corresponsal qué dicen otro tipo de fuentes respecto a supuestas manifestaciones contra la salida del Ejército.
5. Lea con atención cada párrafo de la nota enviada del reportero; esta puede contener ‘errores’ como la dirección de la víctima, las placas del auto en que viajaba o el nombre de sus papás.
6. No envíe a sus reporteros a hacer crónicas de velorios sin saber los nexos del personaje al que se enfrentarán durante la cobertura.
7. Exija la versión oficial de los hechos a la contra parte, en este caso el Ejército.
8. Es probable que los grupos criminales hayan presionado a su corresponsal para enviar la foto de determinado asesinato, pregúntele por qué le envío esa foto y no otra.
9. No confíe en los teléfonos; hable en clave sobre la información o busque un método seguro de transmisión.
10. Defienda el derecho del periodista a no firmar el texto y revise la narrativa del mismo. A veces la sola descripción de los lugares, da pista a los cárteles de quién y cómo lo dijo.
11. Recuerde que un editor y un reportero, ansioso, son peligrosos.
Por Darío Dávila
Un informe sobre el Consumo y Producción de Drogas ha llegado a la redacción de su diario.
Es muy probable que el editor sugiera: -Busque por favor el rubro de nuestro país, envíeme un recuadro y haga una nota de 3 mil caracteres.
La noticia termina en la tapa de algún diario o en el resumen informativo de la televisión y 24 horas después, muere.
¿Le parece familiar la escena? Cientos de periodistas en América Latina reproducen anualmente datos sobre el consumo y la producción de drogas suministrados por organismos como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD).
¿Cómo podemos los periodistas descifrar estos informes y leerlos críticamente?
Martin Jelsma, especialista en tráfico de drogas ilícitas y guerra contra las drogas en América Latina, sugiere que los periodistas debemos mirar no sólo los informes, sino el mercado de las drogas y el contexto del mismo.
Aquí algunas de sus sugerencias para Periodismo Indeleble durante el Seminario para Periodistas Políticas de Drogas en América Latina:
1. Los periodistas debemos preguntarnos: ¿Cuál es el mensaje que la fuente de una cifra quiere transmitir?
2. ¿Por qué la fuente insiste en presentarme esas cifra y no otras cifra?
3. Si el reporte habla de una disminución en el consumo de drogas, ¿Qué otras sustancia pueden estar en aumento?
4. Los reporteros deben tener presente que hay nuevas drogas en el mercado que no están controladas por las Convenciones Internacionales.
5. Hay que cuestionarse ¿Cuál es el panorama alrededor de estos mercados?
6. Siempre hay que mirar al mercado total de las drogas, antes de pensar que una caída de una cierta sustancia, significa un éxito en el control de drogas.
7. Hay que pensar en otras fuentes de información como académicos y organizaciones sociales que tienen informes sobre consumo y rehabilitación
8. Explicar que se trata de un problema que no se puede simplificar a algunas sustancias ilegales y cifras simples sobre el mercado, la realidad es mucho más compleja.
9. Los periodistas debemos comprender que cuando explicamos las cifras generamos herramientas que permitan evaluar si funcionan o no las políticas de control de drogas que nuestros gobiernos tienen.
10. Recordar que toda la base de las estadísticas que vienen de las Naciones Unidas, se basan en las cifras que envían los países a esas instancias.
* Quién es Martin Jelsma,
Es especialista en tráfico de drogas ilícitas y guerra contra las drogas en América Latina; drogas y conflicto; democratización y desmilitarización en América Latina; guerra química y biológica contra las drogas; políticas alternativas para la reducción de los daños; Afganistán; Birmania; Andes
En 1995, puso en marcha el programa Drogas y Democracia del TNI, que coordina desde entonces y que se centra en estudios sobre drogas y conflicto, con especial atención a la zona andina y amazónica, Birmania/Myanmar y Afganistán, así como en el análisis y los diálogos en torno a los procesos de toma de decisiones políticas en este ámbito (con especial hincapié en el sistema de fiscalización de drogas de la ONU). Martin es ponente habitual en conferencias internacionales y asesora a diversas ONG y funcionarios gubernamentales sobre los últimos acontecimientos en materia de drogas. Es co-editor de la colección Drogas y Conflicto y de la serie Informes sobre políticas de drogas del TNI.
Más de sus investigaciones:
Innovaciones legislativas en políticas de drogas
Cincuenta años de la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes: una relectura crítica
Por Darío Dávila
¿Te han enviado a realizar una cobertura fuera de tu ciudad? ¿Te gustaría compartir el control de tu información con las audiencias y crear marca periodística a tu favor? ¿Eres periodista independiente y deseas que tu cobertura sea retomada por otros periodistas?. La plataforma www.coveritlive.com te permite generar cápsulas informativas que actualizan según el tiempo que decidas. A través de este sitio también lograrás realizar encuestas, subir imágenes y destacar los titulares que te interesen de tu cobertura. Vale la pena que lo explores.
Prueba Periodistas
http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=104087
Un grupo de 20 periodistas latinoamericanos y expertos que participan en el Seminario para Periodistas Políticas de Drogas en América Latina aborda el tema: Estadísticas y paradigmas: ‘Mira quién lo dice y sabrás su mensaje’.
Entre las primeras reflexiones se ha planteado que los periodistas tenemos que adquirir la capacidad de ‘poner subtítulos’ a las cifras sobre el consumo de las drogas para traducir la realidad.
Contrastar y explicar los cifras puede ayudar a la audiencia a no sólo encontrar una cifra, sino indagar los dramas que existen detrás de los números. Un cifra por si sola nunca dice nada. Las audiencias no recuerdan números. Los periodistas tenemos la responsabilidad de crear memoria explicativa y no sólo de números fríos que no dicen nada.
Los periodistas del seminario proponen algunas preguntas:
1.- ¿Qué cifras presenta? ¿Señala cómo se construyeron?
2.-¿Acepta como verdaderas las cifras de la ONU o las problematiza / contrasta con otros datos?
3.-¿Presenta un registro de cifras o las contextualiza?
4.-El artículo, ¿parte de paradigmas pre-establecidos sobre el tema drogas? ¿Cuáles?
5.-¿Hay términos que estigmatizan o etiquetan?
6.-¿A quién se podría haber consultado para otra mirada?
Los periodistas que participan el seminario son:
- Diego Alarcón Rozo – El Espectador, Colombia
- Joao Antonio Barros Oliveira – Jornal O Día, Brasil
- Leonardo Bastida Aguilar, Letra S y Agencia NotiEse, México
- María Luisa Callejas Quisbert – La Prensa, Bolivia
- Gustavo Castillo García, La Jornada, México
- Darío Dávila, México
- Marvin David Del Cid Acevedo – El Periódico, Guatemala
- Leonardo Duarte – ABC Color, Paraguay
- Daniella Jinkings Santana – Agencia Brasil, Brasil
- Hernán Ariel Merlino Vassallo, Aportes para una política pública en Drogas, Uruguay
- Erich Moncada – Radio Memba, México.
- Thiago Neuenschwander – Jornal do Commercio, Brasil
- Jorgé Pailhé – Agencia Telam, Argentina
- Leopoldo Rivera – Cupihd, México
- Ángel Fernando Romero Ortega – La Prensa Gráfica, El Salvador
- Matías Rotulo – La República, Uruguay
-Emilio Ruchansky – Página/12, Argentina
- Wagner Sarmento – Jornal do Commercio, Brasil
- Claudia Solera, Diario Excelsior, México
Como cada año, Metro Internacional, la cadena de periódicos gratuitos más grande del mundo, premia los mejores trabajos que realizan sus ediciones en 20 países.
Son cinco las categoría que premia: La mejor exclusiva; El tema de mayor impacto; la mejor contribución a la cadena Metro Internacional; la mejor idea o innovación y el mejor periódico del año.
Esta vez, la edición de Metro en México, Publimetro, obtuvo el premio a la Mejor Exclusiva del año con una serie de reportajes sobre Ciudad Juárez, titulada Generación AK-47
El jurado está compuesto por los integrantes el área editorial de la casa matriz de Metro Internacional, cuyas oficinas se encuentran en la ciudad de Londres.
Aquí la ingeniería del reportaje mexicano:
Subestimar una idea o denigrarla es fácil; creer en ella para modificar el estado de las cosas es complejo. Y de eso trata esta historia…
Hojea la edición:
Publimetro Serie Ak-47
Por Darío Dávila
Twitter: @dariodavila
En algunas investigaciones periodísticas no hay que decirle perro al perro, basta con enseñarle el collar. A propósito el periódico mexicano El Norte de la cadena Reforma, ha difundido material contundente sobre Jonás Larrazabal, hermano del alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal y su relación con casinos en Monterrey.
Pero el diario, editor y reportero exhiben sus prejuicios al usar frases como: “la cercana relación entre ambos es innegable” “una vida de lujos que parece superior a su presunto oficio de comerciante”. A 100 metros del oro, el periódico cayó en la tentación de darle contundencia a su texto, al acentuar hechos que son obvios.
De este texto, los editores y reporteros podemos aprender que nuestra labor no es juzgar, sino explicar mejor que nadie. La mejor lectura la darán las audiencias y ellos juzgarán nuestras historias.
Por Darío Dávila
@dariodavila
¿Cómo se puede vivir con miedo en Monterrey, México? Las siguientes voces intentarán explicarlo. Los relatos de personas de a pie, cruzan la ciudad y sus calles mudas con fachadas baleadas y casas que de a poco se quedan vacías de tanta tristeza. La violencia en Monterrey ocurre los 7 días de la semana.
Por Darío Dávila
Suena el móvil. Su jefe le ha exigido la cobertura de una historia. Han pasado 24 horas de la matanza de 9 jóvenes un barrio de tu ciudad. Al hablarle, casi puede imaginarlo con su cara de cárcel y esa libreta vieja donde anota las sugerencia del director. Y le pide: ¡Quiero la crónica del velorio! También fotos del entierro y la familia.
¿Cómo aproximarse a las víctimas para explicar el nivel de terror de la guerra (en el caso de México)? ¿Cuál es mejor momento para hacer la preguntas después de un evento traumático? ¿Qué y cómo cuestionar respetando la dignidad de las personas?
El grupo de periodistas mexicanos que conforman la Red de Periodistas de a Pie organizó el curso ‘Cómo ser corresponsal de guerra’.
De la mano de Judith Matloff, maestra de periodismo en la Universidad de Columbia y colaboradora de The New York Times, los reporteros conocieron técnicas de entrevistas en situaciones hostiles y con víctimas traumatizadas.
Aquí algunos ejemplos:
1. Cuando esté frente a víctimas realice preguntas abiertas que le ayuden a la persona a relatar su vivencia.
2. Puede utilizar preguntas como: ¿Sabe qué fue lo que pasó? ¿Recuerda lo que pasó?
3. Cuide la postura corporal; muchos reporteros acorralan a las víctimas aproximándose más de lo normal. Sitúese frente a ella y dándole el espacio suficiente.
4. Asuma una actitud relajada; recuerde que un reportero ansioso es un reportero peligroso.
5. Busque que los encuentros sean cálidos; cuando uno es cálido, el otro lo percibe.
6. No haga preguntas como: “A mí empresa le interesa su historia”, eso podría hacer sentir a la víctima como un objeto de morbo.
7. Por el contrario, muestre un interés genuino en la problemática que le ha afectado y cómo a través de su relato se puede entender la realidad.
8. Omita las preguntas banales que sólo reactiven el terror que vivió la víctima.
9. Nunca pregunte: ¿Cómo se siente?.
10 . Vea a la persona a los ojos y busque tener la mente en blanco. En esos momentos evite el ruido interno en tu mente.
11 Concéntrese en el relato de la víctima y deje a un lado la hora de cierre, la transmisión en vivo, el reporte para su sitio en línea.
12 . Apague el teléfono móvil.
11. Respete la dignidad de la persona y no interrumpa el relato.
12. Tenga claro el contexto y los usos y costumbres de la zona donde visitará a las víctimas.
13. Para saber si comprendió la información de la víctima vuelva un poco hacia atrás para clarificar y pregunte: ¿Usted me dijo en tal fecha que iba en tal coche a tal hora? Eso le permitirá certificar también los datos del relato.
14. Lleve siempre un ejemplar del trabajo que realiza; muchas víctimas no conocen –y no tienen la obligación de hacerlo- la empresa de comunicación a la que representa. Por eso es bueno mostrarles físicamente tu trabajo.
15. Cuando hable con una víctima, evite tomar fotos de la cara, busca demostrar el dolor con otras maneras.
16. Nunca incremente la emotividad de la entrevista con frases como: “A usted debió dolerle mucho la muerte…”.
17. Recuerde que su trabajo no es juzgar, sino explicar la realidad.
18. Dele la oportunidad de la víctima de interrumpir el relato si esta no desea continuar. Puedes proponer: “En el momento que usted lo decida, seguimos conversando…”.
19. No de consejos ni cree falsas expectativas sobre el uso que dará a la información. Las víctimas deben saber que hay cosas que usted no puedes controlar.
20. La víctima debe saber que también buscará la contraparte para tener todos los hilos de la historia.
21. La transparencia con las víctimas es básica: Nunca le mienta y después le revele que es periodista.
22. Tiene que hacerle saber que su historia es sólo una parte del rompecabezas.
23. Aprende a escuchar más y preguntar menos.
Mi reconocimiento a la Red de Periodistas de Pie y a la experiencia compartida por Judith Matloff por compartir pasión, técnica y valores durante el taller “Cómo ser corresponsal de guerra”. En breve les compartiré esta gran ejercicio a favor de los periodistas y el periodismo.
Por Darío Dávila
Twitter: dariodavila
Veamos este escenario: el banco es el poder, el cliente es el periodismo y la independencia la inversión.
Durante muchos años, decenas de empresas de comunicación en México y América Latina dejaron de invertir en la independencia.
Por el contrario, aceptaron préstamos y favores desde los más absurdos hasta lo más góticos: Regalos de navidad, comilonas por el día de la libertad de expresión, becas, vales de gasolina, viajes o giras de gobierno, posadas para periodistas organizadas por sindicatos y hasta bultos de cemento para construir algo.
Los ‘préstamos’ o dádivas que acepta el periodismo de parte del banco del poder, sólo limitan su independencia y libertad. Muy temprano cobran la factura: quién recibe favores vende libertad
¿Por qué los medios han dejado de invertir en la independencia?
Según el periodista colombiano Darío Restrepo, un reportero no independiente sería equivalente a un cirujano con el mal del Parkinson.
Algunos redacciones en América latina han educado a los periodistas jóvenes a comprar la agenda y razón del poder a cambio de negar las realidades ocultas. Otros han adoptado la palabra independencia como moda, no para ejercerla.
Es un urgente que los periodistas y sus empresas, se fuguen a la independencia.
Como periodista uno necesitar quitarse esos miedos y ser independiente para llegar a la verdad. Cuánta más verdad tiene uno, de más libertad dispone. La aritmética es simple pero efectiva: Independencia más verdad es igual a libertad.
Pero ejercer la independencia no es un asunto de batallas de los periodistas independientes contra los que no los son. Tampoco de buenos contra malos. Los periodistas debemos a atrevernos a creer que sí es posible cambiar estas reglas del juego, pero desde adentro. Despertar desde adentro como reporteros para cambiar hacia fuera.
Es necesario fugarnos de ese terreno de las ruedas de prensa, las grabadoras en las bocas de los poderosos, las reacciones a la nota principal y la vigilancia absurda de edificios públicos.
Hay que meternos a los territorios de la independencia. Ahí donde se comparte conocimiento entre los periodistas, donde se corrigen errores y se exige a si mismo calidad y ética informativa en las historias.
Conviene pues invertirle más a la independencia, para estar más cerca de la verdad. ¿Qué decisión tomará usted mañana antes de salir a reportear sus historias?
var linkwithin_site_id = 846911;

Por Darío Dávila
twitter: dariodavila
Tiene forma de frijol y vive en un vientre entre minas de oro y carbón. Su madre decidió presentarlo el Señor de Tepozán. El ultrasonido habló por si solo: En tus manos dejo la salud y la vida de nuestro hijo que viene en camino.
Otra mujer – que dejó bajo el altar una foto de su pequeño prematuro- le dio gracias por los favores recibidos.
En Real de Asientos, Aguascalientes, un pueblo minero, cientos de mujeres camino a ser madres o con hijos enfermos, han encontrado en un templo franciscano del siglo XVII, un santo que -según sus creencias- las ayuda a que su embarazo vaya por buen camino.
Proximamente la historia completa….
Los periodistas pasamos más tiempo hablando con los poderosos que con las personas comunes y corrientes. Hablamos más con los de arriba que con los de abajo. En vez de estar al servicio del poder, es mejor prestarle un servicio a quienes más nos necesitan.
http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=104087
Por Darío Dávila
Ha transcurrido el primer día del curso Cobertura Segura: Guías para el Ejercicio Periodístico de Alto Riesgo en Guadalajara.
La primera jornada fue inaugurada por autoridades de la Universidad de Guadalajara y la Embajada de Estados Unidos.
La capacitación ha abarcado: Resolución de Coberturas de Alto Riesgo, Cómo abordar la violencia Cuidando la Dignidad de las Personas y Primeros Auxilios para Periodistas.
Este curso presencial impartido por el Centro de Formación en Periodismo Digital de la UDG, es parte del entrenamiento en línea que durante cuatro semanas han tenido periodistas de Guadalajara, Nuevo Laredo, Tijuana, Fresnillo, Zacatecas, Distrito Federal, Pekín (China), Bonn (Alemania), Caxias do Sula (Brasil), Bogotá, Mission (EU) y San Pedro Sula (Honduras).
Los periodistas han logrado durante la capacitación comprender la importancia de manejar fuentes de información de manera ética y profesional, conocer métodos de análisis de riesgo y diseño de protocolos de seguridad, así como una estrategia de protección en la cobertura de situaciones de alto riesgo.
También han participado las periodistas del Diario de Juárez, Luz del Carmen Sosa y Rocío Gallegos.
Usted puede encontrar más información en:
http://www.medios.udg.mx/node/9954

FOTO: El equipo de diario El Mundo de Córdoba durante un proceso de consultoría editorial.
Tomado de la FNPI:
Por James Breiner, coordinador del Laboratorio de Emprendimientos Periodísticos Digitales
Un colega en el periodismo me preguntó recientemente, ¿cómo podemos inventar el futuro del periodismo?
Qué pregunta tan perceptiva. Estamos en un momento crítico: vivimos una revolución que sacude todas nuestras funciones y certezas acerca de las buenas prácticas del periodismo.
Creo que la mejor respuesta a esta crisis es la innovación. Cuando los sistemas actuales no dan los resultados deseados, hay que adaptarlos, desecharlos o inventar nuevos.
No debemos esperar hasta que lleguen las grandes inspiraciones como caídas del cielo. Hay que establecer sistemas para la innovación.
Comienza con metas
La innovación en los medios de comunicación es un proceso. El proceso tiene que comenzar con unas metas claras y sencillas. Una meta puede proveer una disciplina al proceso y hacer que el personal se centre en actividades fructíferas.
Unas metas para un medio cuyo nicho es cobertura de unos barrios podrían ser, por ejemplo: “daremos voz primero a los residentes en vez de a las autoridades en nuestra cobertura” o “haremos que los intereses de los residentes establezcan nuestra agenda editorial”.
En cualquier medio, los editores y periodistas podrían dedicar tiempo cada semana a una revisión de sus metas con un cuestionamiento riguroso:
¿Qué podemos hacer hoy para sorprender y satisfacer a nuestros usuarios?
¿Qué hacemos esta semana para servir mejor a nuestros usuarios?
¿Cuáles son los proyectos que hemos puesto en marcha a largo y a corto plazo para proveer información más actualizada?
¿Qué podemos hacer y cuáles recursos podemos dedicar a apoyar a periodistas, editores y programadores en su búsqueda por mejorar nuestros productos y servicios?
No es un proceso de arriba por abajo, sino que los editores tienen la responsabilidad de crear el ambiente justo para estimular la innovación. Ellos tienen que identificar algunos proyectos prometedores y reconocer cualquier progreso, aunque sea pequeño.
Cuando se innova hay gratas sorpresas. El nuevo medio digital Texas Tribune en EE.UU. decidió que sería un buen servicio publicar bases de datos sobre el gobierno del estado de Texas, los salarios de empleados públicos, etc. No tenían grandes esperanzas por el tráfico generado a partir de esta información seca, bueno, resulta que hoy esos datos generan dos veces más visitas al sitio que las investigaciones periodísticas.
Google se centra en el usuario
La empresa Google ha demostrado mucho éxito en la innovación, en parte por las 10 “verdades” de su filosofía. La primera es la más importante: “Céntrese en el usuario y todo lo demás seguirá”. Piensa por un momento en el poder de este principio para guiar las actividades de todo el personal de tu medio.
Google también anima a cada empleado a dedicar el 20% de su tiempo a sus propios proyectos innovadores. No todos podemos ser Google, pero podemos institucionalizar la innovación.
Actitud humilde ante las fallas
Hay que ser humilde y abierto. Una clave para estimular la innovación es reconocer que nadie sabe a ciencia cierta cuales son las tácticas y estrategias acertadas para el periodismo del futuro.
Todo está en flujo. Todos vamos a fallar. Lo importante es aprender de las fallas y no estigmatizar a los que intentaron algo que fracasó.
Por Darío Dávila
Twitter:@dariodavila
Leticia Morales quisiera llevar el apellido Martí o Sicilia. Supone que así cualquier mañana la justicia sería pareja para ella y su muerto.
Pero tampoco cree mucho en eso porque dice que es pobre. Por eso piensa que si ella portara ese apellido, ya le hubieran entregado a los culpables de la muerte de su hijo Rafael Morales Bravo.
- ¡O el apellido de un mismo Javier Sicilia!; Ya ve qué rápido aparecieron los que mataron a sus familiares. Así que usted dirá si tengo o no razón ( y guarda silencio).
Leticia representante de la organización Voces de Justicia y No Más Impunidad en News Divine dice que tiene motivos para pensar así. Una ministerio público de la Procuraduría del Distrito Federal llamó a declarar a su hijo el 13 de septiembre de 2009. Pero Rafael no podía ir a la cita con la Ley: Estaba enterrado en un panteón con sus 18 años. Era uno de los 9 jóvenes muertos asfixiado durante un operativo de policías locales en la discoteca mexicana News Divine en la colonia Nueva Atzacoalco, el 20 de junio de 2008.
-Cuando fuimos al Reclusorio la funcionaria me dijo: pase al chamaco a declarar y le dije: ¿Qué crees?: Vengo por ti para llevarte al panteón (donde estaba su hijo), para que amplíes tu declaración que quieres ampliar. La ministerio público le pidió que se retirara y cerró la boca.
A Leticia los funcionarios que estos tres años han investigado la muerte de su hijo le han pedido paciencia pero se pregunta: – No se cuántos años más quieran de paciencia. Ya son 3 años y todavía no hay ningún detenido. Lo que queremos es que se haga la justicia como se tiene que hacer.
Y suelta algunos nombres: Marcelo (Ebrard el alcalde de la ciudad de México) tuvo algo que ver. ¿A poco no pudo haber dicho? Suéltenlos. Sabía que los chavos (detenidos tras el operativo) estaban en la Agencia 50 y pudo haber pedido que los soltaran. Y no hizo nada.
Lo que queremos es que reconozcan que hay jóvenes que murieron por golpes. Hay evidencias de lesiones de 3 de ellos.
- ¿Y en el caso de su hijo?
- Mi hijo ni siquiera había entrado. Estaba formado. Le dijeron que se identificara. Cuando él estaba sacando la cartera le empezaron a pegar con la cacha de la pistola. Mi hijo ya no se levantó. Cayó inconsciente. Vino mi hermano y lo recogió. Y al llevarlo al Hospital de la Villa, también allá le dijeron a mi hermano, tíralo en el piso y ahorita lo atendemos.
- No son animales, son seres humanos. Casi estoy segura que si le hubieran dado la atención, mi hijo estuviera vivo.
Leticia ahora trae a la mente un peritaje que hicieron expertos de las Naciones Unidas pagado por el gobierno local. El resultado, dijeron el 23 de enero de 2010, indicaba que la causa de la muerte en los nueve casos de jóvenes, fue la asfixia. Pero Leticia no cree esa versión.
- En el peritaje pagado por la procuraduría me dicen que la multitud se lleva a mi hijo al tapón donde están los policías. Que ahí lo aprietan y muere por asfixia. Y luego me dicen que mi hijo se cae 4 veces porque tiene golpes muy claros. Luego me dicen que lo pisan. ¿Entonces cuántas muertes tuvo mi hijo?.
No ha dejado de mirar el altar con 9 coronas colocadas en la fachada de esta discoteca ataviada con tabla roca en tonos aperlados y un camino de pétalos que las familias armaron para honrar a sus muertos del News Divine.
Por momentos asemeja a un zombie que anda por andar. Rafa- dice Leticia- era mi único hijo. Y le voy a apostar todo, aunque él ya no esté vivo, a que se haga justicia. Hasta donde lleguemos.
- Ya les dije –advierte- que si me quieren matar, me maten, no me importa; al contrario: me quitan el dolor.
‘Que los perdone Dios’
La lista pende de una enorme manta sobre la discoteca :
Erika Rocha Maruri: 13 años
Alejandro Piedras Esquivias: 14 años
Daniel Alan Ascorve Domínguez: 15 años
Isis Gabriela Tapia Barragán: 16 años
Rafael Morales Bravo: 18 años
Mario Quiroz Rodríguez: 18 años
Mario Alberto Ramos Muñoz: 22 años
Leonardo Amador Rivas: 24 años
Heredy Pérez Sánchez: 29 años
Pero hay otra lista que no está colgada en ningún lugar del News Divine: La de los policías que también murieron el día del operativo:
Pedro López García: Policía 65 años
Remedios Marín Ruiz: Policía 20 años,
Pablo Galván González: 55 años, policía judicial
Aquí en la avenida Eduardo Molina, las familias también han colgado mantas con las fotos de sus hijos muertos por asfixia en el operativo policiaco. Sobre la barda de un pequeño parque construido en el camellón de la avenida Eduardo Molina, algunos adolescentes se asoman a ver el altar a los jóvenes muertos.
Carmen Rivas Nájera, mamá de Leonardo Amador Rivas de 24 años, platica a un costado de las imágenes: -Nos quieren tratar como taradas o estúpidas con las explicaciones que nos dan. Estando todos los hechos, todas las evidencias, no podemos aceptar que no haya justicia.
El coraje que siente la señora Carmen pasa por embudo cuando uno escucha su voz diminuta. Es como si un filtro de voces se metiera en su garganta de 56 años y destilará: -¡Los muchachos murieron por un operativo. Como haya sido no hay justicia. El maldito gobierno mató a mi hijo!…
-¿Y qué están haciendo para que algo así no vuelva a pasar?
- Pues nos hemos organizado porque sólo así podemos hacer algo.
Pero a pesar de oa organización que derivó hace tres meses en la constitución del organismo Voces de Justicia y No Más Impunidad en News Divine, todavía hay –según datos de los familiares-36 procesos judiciales abiertos contra servidores públicos y sólo hay una persona en la cárcel: Alfredo Mata Ortiz, dueño del local y acusado de corrupción de menores.
Los restantes policías, rescatistas y judiciales están acusado por delitos que no son graves como homicidio culposo y podrían alcanzar fianza.
Por eso Carmen dice que está muy enojada. Desayuna injusticia, come coraje y cena desesperanza.
- ¿Sabe qué es lo que me hace levantarme todos los días?, inquiere.
- Bueno –en primera casi no duermo desde que mi hijo murió. Siempre estoy enojada. Ese coraje que me dejaron es el que me hace levantarme cada día a seguir. Porque los jóvenes de aquí eran de bajos recursos. No tan solo los mataron, los criminalizaron. Por su modo de vestir, eran malos, drogadictos…
Y me dice: – Cuando ellos hacen sus operativos en las Lomas (una colonia del DF con casas que valen millones de dólares), ahí no les violan los derechos. Y a los jóvenes de bajos recursos, no sólo les violaron sus derechos, también los mataron. Yo no los puedo perdonar. Que los perdone Dios.
- A mí no sólo me mataron a mi hijo, me dejaron un dolor muy profundo y entre más pasa al tiempo, más siento la ausencia de mi hijo. Yo así se me vaya la vida, voy a seguir peleando justicia.
El cártel más buscado…por los padres
Sobre una camioneta estacionada frente la discoteca un cartel exhibe a algunos funcionarios con la leyenda ‘Se buscan culpables’.
En las fotos están:
- Marcelo Ebrard: Alcalde del DF
- Joel Ortega Cuevas: Ex Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal (2006-2008)
- Rodolfo Félix Cárdenas: Ex procurador capitalino (2006-2008)
- Luis Rosales Gamboa: Ex Sub Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal (2006-2008)
- Guillermo Zayas González: Ex Director Ejecutivo Regional IV de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
- Francisco Chíguil Figueroa: Ex Jefe Delegacional de la Gustavo A. Madero
Alfredo Maya Ortiz, ex Administrador de la Discoteca New’s Divine actualmente preso.
- Miguel Ángel Mancera: Actual fiscal de la Procuraduría del DF.
- Rafael Guerra Álvarez: Juez Décimo Noveno de lo Penal
- Edgar Elías Azar: Presidente del Tribunal Superior de Justicia
Y a un costado de ellas, el papá de Isis Gabriel Tapia, Rubén, me advierte: Pero ponga todo lo que estamos diciendo porque todos estos son los responsables –dice señalando el cartel-.
- Lo que debe de pasar es que estas gentes hagan su trabajo. No se integraron bien las averiguaciones previas. Por eso todo mundo está fuera.
- ¿Con qué se han enfrentado en esta búsqueda de justicia?
- Nos hemos topado con mucha corrupción, prepotencia. Con cosas denigrantes. Muchas trabas. Nosotros ya nos organizamos porque es un crimen de Estado. Mi hija estaba en este lugar. Era solo una tardeada. Era una fiesta de fin de cursos.
Rubén trae puesta una playera con las fotos de los muchachos muertos. Esta tarde un sacerdote vendrá a oficiar una misa para recordar tres años de la tragedia.
Y mientras una caravana de jóvenes lo llama a sentarse hasta el frente para oír la misa, un grupo de reporteros gráficos busca el momento para congelar la lágrima o el cirio prendido.
El papá de Isis reflexiona: Esto no debe pasar otra vez. No puede pasar otro año sin justicia.
Ayer- recuerda- fue el Día del Padre. Fui al panteón para ver a mi hija pero no pude llegar por mucho tráfico. Iré mañana o el fin de semana.
Luego se pierde caminando rumbo a la misa frente al News Divine que tiene una marquesina casi intacta que dice: “Un nuevo concepto para gente con estilo”. Bienvenido al News Divine.
———————————————————————-
Muchos expedientes, poca justicia
Un reporte del Tribunal Superior de Justicia revela que existen:
21 causas acumuladas en el expediente del New’s Divine.
225 tomos de diligencias diversas
1 Un juzgado
36 procesados
976 pruebas desahogadas,
39 pruebas pendientes
226 audiencias
14 órdenes de aprehensión
30 autos de formal prisión dictados (sin detenidos)
53 amparos confirmando la actuación del juez
1 Sola persona en la cárcel.
Hola. Te invito a leer la historia de La Niña Aurora y El Capo, publicada en Revista Sole un medio digital con rebeldía. Una aventura que ofrece en Internet historias periodísticas para informar con rigor, profundidad y narrativa a quienes gustan de la lectura.
http://www.dailymotion.com/embed/video/xj67sz?theme=denim&foreground=%2392ADE0&highlight=%23A2ACBF&background=%23202226
La Niña Aurora y El Capo por elmundodecordoba
Por Darío Dávila
@dariodavila
darioconsultor@yahoo.com.mx
-Lo tuve entre mis brazos y sus piernas se desparramaron en el pasillo del jet. Yo había decidido que el cadáver de mi hijo no viajara en el ataúd, sino en el pasillo del avión, porque la caja donde lo llevaba no cabía. -¡Sáquenlo, me lo llevo en brazos!, le dije a los ayudantes de la funeraria que nos habían llevado hasta el aeropuerto de Toluca.
Aurora Fuentes López, la mamá del Amado Carrillo, me comparte de tal manera el relato en la sala de su finca, que empiezo a imaginar cómo uno de los trabajadores de la funeraria le habló bajito y sugirió:
-Permítanos, vamos a meterlo en la bolsa.
-No, que bolsa ni que nada, me lo llevo en los brazos- ordenó Doña Aurora.
Y así fue. El cadáver de Amado Carrillo, el dolor de cabeza de las policías antinarcóticos de México y Estados Unidos, se marchó rumbo a su tierra Guamuchilito, Sinaloa. Se lo llevaron en los pasillos del jet ataviado con un traje negro que su madre le compró en el Distrito Federal.
El supuesto ‘Señor de Los Cielos’, el amigo de militares de alto rango sobornados, jefes policíacos, amas de casa y curas, estaba muerto el 4 de julio de 1997, y dejaba 28 hijos y quién sabe cuántas viudas.
Son, como siempre, meses difíciles en Culiacán, Sinaloa. En la redacción suenan los teléfonos para reportar balaceras y hombres ‘carraqueados’ (baleados). Sicarios enfrentándose en avenidas. Casas de cambio utilizadas para lavar dólares. Pistoleros dando ‘pa´bajo’ (asesinando), como marca el manual del sicario: máximo dos tiros, uno en el pecho y otro en la cabeza. Millones de dólares guardados en casas.
Plebes alegres y enamorados aspirando a ser sicarios. Pilotos que se roban avionetas aseguradas por fiscalías mexicanas. Cerveza, mucha cerveza y carne asada. El aroma del mezquite quemado y el carbón es como el perfume de la ciudad, sazonado a temperatura culichi.
Mujeres tan hermosas que un reportero local piensa que eso, (la belleza sinaloense) es ‘cosa del Gobierno’. Soldados quemando gasolina por tantas vueltas en sus convoyes. Agentes federales de acento sureño, con cara de niño y metralletas. Familias huyendo del calor en plazas comerciales. Reporteros que algunas veces se encuentran a los asesinos terminando su trabajo…
En la cocina de niña Aurora
Aquí todo está bajo control. Parece que el maíz espía conversaciones ajenas. Las milpas se mueven con el viento, como si de mazorca en mazorca se pasaran los mensajes recién escuchados. Como si el camino de tierra rumbo a Guamuchilito, Sinaloa, al noroeste de México, escuchara el rumor de cada paso y pudiese avisar de cualquier movimiento. Porque si algo se mueve en Guamuchilito, si alguien respira a un ritmo distinto del normal, pronto se sabrá en la finca de doña Aurora.
Esta mañana, camino hacia la finca, puedo escuchar mi respiración. Este lugar está tan caliente que hasta las iguanas prefieren guardarse. A estas alturas siento que en cualquier momento la suela de mis zapatos será un chicle gigante que me pegará a la tierra.
-La tierra está supurando- me dice un viejito con playera sin mangas que juega cartas en una casita al borde del camino. Y entonces me acuerdo de la primera tarde en la finca.
Sobre la mesa ‘La Niña Aurora’, de 63 años, ha servido un caldo jugoso. -¿Ya probó el armadillo?- me invita y hace un ademán que señala mi sitio en la mesa. A su derecha, el calor va inflando las tortillas y hay una jarra enorme con jugo de mandarinas cortadas de su finca, tan llena de gallinas, cabras, camionetas y perros. Hoy, 17 de diciembre, es el cumpleaños de su difunto hijo y se espera al cura para pedir por el alma de Amado Carrillo, ‘El Señor de los Cielos’.
Si uno cierra los ojos y respira profundo sabe que los aromas de la cocina de ‘La Niña Aurora’ -como le llaman con cariño sus caporales, empleados de la finca y cocineras- son aromas que llenan un hogar tradicional.
Pero Aurora Fuentes López no sólo es madre de los Carrillo Fuentes. Es la señora bajita, quizá de 1.65 metros, que por mero capricho mantiene intacto un Lincon Town Car aperlado.
El automóvil sólo ha rodado dos veces. La primera vez fue cuando Amado se lo regaló, y la segunda al pasar una Navidad con él en Ciudad de México. Hay quien dice que el tiempo puede llevarse todo, menos los recuerdos. Que recordar es vivir dos veces. Y pienso que cada que la señora Aurora mira ese enorme automóvil, vive. Veo que abre los ojos más de la cuenta. Tienen un brillo que no le había visto antes. También su tono de voz es cantadito. Con la mirada recorre el automóvil y posa la mano sobre el cofre. Me doy cuenta de que recién le han cambiado las llantas.
Los interiores de piel en color hueso están impecables. El asiento trasero parece el sillón principal de una sala. Sobre la lámina hay una capa de polvo fino. Es como si el coche hubiera permanecido en una vitrina a la vista de todos los que habitan la finca. Como si ahí estuvieran los recuerdos de doña Aurora, que me acompaña hasta la parte trasera de su cocina donde está el automóvil y tres camionetas más.
-Pa´ qué le voy a echar mentiras, me lo regaló Amado, por eso lo tengo. Ya ve que uno le da valor a las cosas- me dice.
-Hace tiempo vino un señor a preguntarme si se lo vendía, pero cómo voy a vender algo que es un recuerdo.
La señora Aurora tiene razón. Los recuerdos no son algo a lo que uno le ponga precio. Simplemente se tienen o no. Dicen que existimos porque alguien piensa en nosotros. Y Amado Carrillo existe en todos los rincones de esta finca.
A la entrada, escoltada por pinos y palmeras, hay un letrero que consigna el nombre de su dueña: doña Aurora. Al adentrarse uno se encuentra con tres enormes avestruces que no hacen nada más que comer y comer. Pienso que son un capricho gigante que recibe a quien visita la finca. Los avestruces gorgorean tan fuerte que sus ruidos se oyen hasta en las capillas que los Carrillo construyeron para honrar a sus muertos.
Con un Cristo a sus espaldas, la capilla tiene un toldo sostenido por columnas de mármol y nueve filas de asientos. Está arropado por una cadena de árboles pequeños y dos capillas, una especial para Amado Carrillo y otra para Rodolfo y su esposa Giovana.
En la capilla de Amado Carrillo hay un cuadro flanqueado por Jesús Malverde, -un santo no reconocido por la Iglesia pero muy venerado por migrantes y sicarios- y una foto de los ojos de Amado Carrillo con un pensamiento que, según la familia, él escribió para su madre:
Aurorita se llama mi madre
La mujer que me ha dado la vida
Mis hermanos y yo la queremos
Y pedimos a Dios la bendiga
Vicente se llamaba mi padre
Mi madre le cumplió sus deseos
El de ser sepultado en un rancho
Donde quedan todos sus recuerdos
En el rancho de Guamuchilito
Ahí descansa mi querido padre
Lo acompaña mi hermano Cipriano
Donde les reza mi querida madre
Madre tú no estás tan sola
Muchos hijos aún te acompañan
Aunque ausente me encuentre unos días
Tu hijo, Amado que siempre te extraña
Aquí debajo de la capilla están enterrados su marido, Amado y sus hijos Cipriano, Rodolfo y Amado.
-A mi mamá siempre le ha gustado tenernos cerca- me dice Bertila, una de sus hijas, mientras me encamina por las criptas.
En letras está el nombre de su nuera Giovana Quevedo Gastélum, asesinada junto a su esposo Rodolfo Carrillo, en septiembre de 2004, por sicarios en una plaza comercial. El día en que mataron a Rodolfo y a su familia éstos habían comprado comida japonesa. De pronto, al salir de la plaza, un grupo de gatilleros, a bordo de camionetas lujosas, comenzó a dispararles. Uno de sus escoltas corrió con los niños a refugiarse en una tienda. Giovana cayó muerta tras las primeras ráfagas. Luego, un sicario se aproximó hasta Rodolfo, que yacía herido, y le disparó en la cara.
Ahora Rodolfo está enterrado aquí. El lugar es fresco y está limpio. En letras doradas está su nombre. También el de su padre, su mujer y hermanos. Hay espacio para sepultar a más personas. Pero ese día todavía no llega.
http://www.flickr.com/apps/slideshow/show.swf?v=104087
Bajaron los guachos del cielo
¿Cómo se mide el carácter de alguien a quien le matan hijos? Hoy quiero averiguarlo. Me han advertido que las visitas a la finca sólo encenderán la pólvora tarde o temprano. Para algunos la finca es el límite de la fantasía y la realidad. Pero a cada kilómetro que avanzo rumbo a la finca en un camión viejo de carrocería gris y ventanas verdosas, vienen a mi mente frases de ‘La Niña Aurora’: ‘Yo a nadie la deseo la muerte’. ‘Mis hijos siempre han sido buenos hijos’; ‘Todo lo que dicen de nosotros es mentira’.
El camión y su chofer parecen sacados de una película de terror de los años setenta. Tiene las patillas del cabello largas y pronunciadas hacia la barbilla. Sus ojos se mueven muy rápido, como si una fuerza bruta en ellos pudiera ayudarles a volantear.
La música se encarga de lo demás.
-¡Mamá, préndeme el mechón, que me voy pa’ la Asunción, préndeme el mechón que me voy para Obregón!- ‘grita’ la Banda MS desde un búfer enorme al frente del tablero.
Las cabezas de los pasajeros se mueven casi en sincronía. Atrás van quedando los campos de garbanzo y de maíz que flanquean el camino que pasa al lado del penal de Aguaruto; una cárcel repleta de pequeños traficantes, ladrones de autos y la especialidad de la casa: sicarios dispuestos a vivir muy bien, pero poco.
Voy a la finca porque días antes recibí la llamada de alguien de la familia que me ha dado su confianza: “Bajaron del cielo… y hubo partido de futbol”. El mensaje decodificado era claro: soldados y federales habían entrado a la finca de los Carrillo.
-Me levanté y ya estaban como 20 federales en mi recámara, me explica Aurora Fuentes en la sala de la finca.
-Buenas noches, venimos a hacer una rutina y vamos a esculcar toda su casa.
Pues escúlquela, les dije. Y anduvieron como 100. Afuera había como siete comandos de Guachos que no entraron.
-Entonces les dije: ¿quién es el que manda aquí? ‘Pues aquí viene el Ministerio Público’, me dijo uno de ellos porque todos venían encapuchados. ¡Les dije, busquen por todas partes!
Uno de los hijos míos traía dos cartones de leche y se los llevaron. En la recámara tenía un paquete de galletas y también se lo llevaron. Y les dije: ‘si traen hambre y quieren comer, yo en la cocina tengo comida’. ‘No, no, gracias’, dijeron.
-Le dije a uno de los ministerios públicos que venía con ellos: ‘Yo tengo una hija con cuatro niños que están en su recámara, ella y su esposo y los niños’. Un favor le voy a pedir: ¡no quiero que me los vayan a asustar y mucho menos a golpear! Al esposo de ella sí se lo trajeron. Entraron a las 10 y cuando me di cuenta eran las 12. Ya habían estado por toditita la finca.
-Ahí anduvieron hasta que uno de ellos me dijo: ¡Ya, entréguenos las armas! y yo le dije: ¿cuáles armas? Y me contestó: ¡cómo no, usted tiene armas! Pues no tengo. Búsquelas hasta por debajo de la casa o donde las quiera buscar. Para eso están aquí.
El del Ministerio Público apaciguó a su colega: ¡Ya! te estás pasando pues, gritó. Uno de mis hijos tenía una camioneta afuera, una camioneta blanca y entonces uno de los encapachados me dijo: ¡Esa camioneta está blindada! Le respondí: ¡Yo, que sepa, no está!
-Que sí está, repitió el hombre y pidió las llaves. Pues yo no las tengo, las tiene un hijo mío. Buscaron las llaves y las encontraron, la abrieron, la esculcaron y les grité:
-¿Está blindada? Pero se quedaron callados.
También preguntaron ¿y esos carros que están ahí, de quién son? – Son míos les dije.
-¿Y la casa de quién es?
-Es mía también.
-El del Ministerio Público volvió a decirles: ya, párenle.
-Ya tenían más de una hora aquí, cuando les hablaron y se fueron. A ver la orden de cateo, les pedí. Se la dejamos a la de la puerta, respondieron. Y se fueron.
Un hijo con fiebre de malta
Regresemos el tiempo: Amado Carrillo tiene 12 años y está tumbado en cama. Tiene fiebre y escalofríos. Una madrugada el niño Amado no puede ordeñar las vacas junto a su madre y sus hermanos Cipriano, Vicente, Bertila y Alicia.
Su madre Aurora no sabe qué tiene. Por la tarde el cuadro empeora. Está hirviendo de temperatura.
-Mire, estaba así de chiquito –dice su mamá y hace un ademán que señala una medida de menos de un metro; -él se iba a trabajar, y se ganaba la vida ordeñando o en las milpas, o en lo que fuera.
- Me decía: Mire mamá, aquí tiene. Mijo, le decía yo, te voy a comprar ropa y él me decía: primero compra lo que vayamos a comer, después ropa…hasta que se enfermó.
- ¿Quién iba a cuidar vacas antes de que se enfermara?- le pregunto.
- Cipriano y Vicente. Nosotros aquí regábamos. En ese tiempo ni tractores había aquí en el rancho. Con caballo se rastrillaba y luego cultivábamos y así sembrábamos.
A ellas, a María Luisa y Bertila (hermanas de Amado), las ponía a hacer las tortillas.
-Yo me regresaba temprano después de ordeñar. Los alistaba y los mandaba a la escuela. A las cuatro de la mañana ya estábamos ordeñando y ellas (las hijas) haciendo las tortillas…
-¿Cómo era la fiebre?
- Era una calentura que no se le quitaba, era dolor de cabeza. Duró internado
varios meses, varios días en el Seguro de Navolato.
-¿Cómo se dio cuenta de que Amado tenía esa enfermedad?
-Porque vomitó mucho y tenía mucha calentura. Entonces lo llevé a Navolato. Le hicieron estudios y salió que tenía ‘Fiebre Malta’. Tenían que operarle la cabeza.
-Me dijo un doctor: ‘Si no quiere que se opere a su hijo, hay que comprar estas inyecciones’. Yo no tenía con qué comprarlas. Eran bien caras en ese tiempo. Una inyección valía 100 pesos y era mucho dinero para nosotros y no teníamos. Entonces fui con mi papá y me dio para comprar las inyecciones. Yo iba a traerlas a Culiacán, porque en el seguro no las había.
De pronto hace una pausa y se aproxima por unos instantes al altar con fotos familiares que tiene en su sala. La más grande es la de Amado Carrillo y su esposa. La señora Aurora las mira por unos segundos y regresa a la historia:
-Amado estuvo 22 días en cama hasta que se alivió, pero el doctor nos aseguró que debía dejar de estudiar tres años (para entonces Amado tenía 12 años).
Al final de este tramo del relato, la mamá del “Señor de los Cielos” dice que su hijo logró terminar la primaria y logró su certificado. La suerte de Amado Carrillo tomaba vuelo. Años después la DEA lo buscaría por trasegar con toneladas de cocaína por los aires y millones de dólares en las maletas.
Logró el control de los aires
Alguien en la finca me ha dicho que ponga mucha atención a este corrido:
Logró el control de los aires, porque de veras podía/
Piloteando sus turbinas, de la muerte se reía/
El hombre gozó a lo grande, mientras le duró la vida.
Este medio día, rumbo a la parte trasera de su finca donde tiene cabras enanas, aprovecho para preguntarle: -¿Y los aviones que tenía su hijo, señora Aurora?
-Pues ya quisiera verlos ¿dónde están?
‘La Niña Aurora’ me lleva a otra escena: -Una vez vino una familia a pedirle ayuda porque no encontraban a sus parientes y Amado los ayudó.
-¿Cómo los ayudó?
-Pues ya llevaban varios días perdidos porque se había accidentado la avioneta en la que iban y Amado les mandó un helicóptero para que los buscara.
-Sí –dice emocionada- los encontraron en la sierra, allá por Sonora. Ella murió abrazando a uno de los niños que iba en el avión. Sólo así dieron con ellos. Sólo porque Amado los ayudó.
Y le pregunto si los corridos que hablan de su hijo son ciertos, pero me dice:
-¡Ah, son mentiras!- y después revira: -Solo uno de ellos dice la verdad, se llama Pajarillo, alza tu vuelo.
El mister
Me habla con tal convicción que mueve con cadencia sus manos y dibuja la escena. Sabe que estoy tomando apuntes pero eso no le incomoda.
Para entonces es inevitable recordar el cuadro que he visto en la capilla de la familia.
Tiene una reproducción de su rostro y lo que parece un mapa que pocos o nadie ha intentado descifrar.
Bertila, una de las hermanas de Amado Carrillo, me permite entrar al espacio donde hay fotos, dólares, frases, imágenes de Malverde. Pero el cuadro principal tiene algo que llama la atención. La cara de Amado Carrillo tiene alrededor líneas rectas de color rojo que unen entre sí una serie de cartas de lotería: el gallo, el valiente, la dama, la muerte y una imagen de una pistola con las iniciales “A.C.F” y en detalle: “Pistola Colt.Cal.038 Súper, Matrícula 1742″.
También, muy tenuemente y escrito con pluma, se aprecia la leyenda ‘Águila Real’ y me recuerda el corrido que el grupo Los Dareyes de la Sierra compuso hace años:
Se escapó ‘El Águila Real’, tal como había prometido/
Ninguna ley de la tierra, jamás lo verá cautivo/
Sus destinos eran los cielos, lo firma Amado Carrillo/
Logró el control de los aires, porque de veras podía/
Piloteando sus turbinas, de la muerte se reía/
El hombre gozó a lo grande, mientras le duró la vida/
Hagan sus cuentas señores/
Los que acuñan las monedas/
25 mil millones, no se ven todos los días/
Si Carrillo lo logró, era porque las podía/
Lo siento mucho primito, no podrán extraditarme/
Voy para ‘El Guamuchilito’, me está esperando mi madre/
Ya podrán estar tranquilos, los que deseaban matarme/
‘El Diamante’ y ‘El Cerebro’, con el valor forman trío/
Tal vez por eso Carrillo, era garbanzo de a kilo/
Amigo de mil quilates y adoración de sus hijos/
Nave 727, a gusto volé contigo/
Se me está prendiendo el foco/
De hacer un viaje al olvido/
Y dejarle la tarea/
A ver cuándo dan conmigo.
Días de paz… con Amado
En Sinaloa las balas no mienten. Siempre dicen la verdad. Hoy la ‘Niña Aurora’ me contará de una época que, según ella, ya no existe en México.
Cuando el tiempo de Amado- dice- había mucho orden; la gente lo respetaba mucho y él respetaba al Gobierno también. Pero ahora todo está suelto. A nadie se le desea la mala. Cada quien trabaja como puede.
Yo tengo dos hijas que están solas. Ellas tienen sus tierras, sus vacas, una tiene dos hijos y otra tiene cuatro. Por qué vamos nosotros a perjudicar a otra persona. Aquí nos dedicamos a trabajar. El León no es como lo pintan. El gobierno lo ve así.
-Cuando estaba Amado todo estaba en orden, nada más faltó él y todo, sabrá Dios qué va a pasar, porque se soltó la lumbre.
-¿Amado le platicaba a usted sobre su método para mantener una supuesta paz?
-Fíjese que nunca tocaba el tema conmigo.
-¿Y entonces de qué le hablaba?
-A mí nunca me dijo nada, ni de sus negocios, ni media palabra. Él llegaba después de no estar más de 5 ó 6 meses y todo era una bola de gusto aquí en la casa con la gente y con nosotros. Y se iba pero aquí yo no oía que platicara nada de nada. Él llegaba y se reunía con toda la familia y luego con los hermanos. Aquí estaba lleno de gente que venía a verlo, porque toda la gente lo quería.
El cuerpo de Amado debió estar desparramado sobre los mismos sillones donde esta tarde converso con su madre. Para entonces estaría en la cúspide.
Los diarios decían de él en aquellos años: “La Procuraduría General de la República aclaró que en ningún momento puso en libertad al presunto narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, cuando fue detenido por acopio de armas en agosto de 1989, y obtuvo sentencia favorable en 1990″.
Pero regreso con ‘La Niña Aurora’: -Pasábamos el rato bien a gusto y después se iba y era todo. Pero yo nunca en la vida recuerdo que me dijera: mamá ésto…
-¿Cuándo usted iba el DF en las Navidades, sabiendo que él era buscado por la DEA y la PGR, qué pensaba?
- Pues qué cree que pasaba por mi mente. Yo lo sabía por otras personas, no porque él me dijera. Una vez recuerdo que aquí en la sala le dije: Ay mijo, cuídate, y me dijo: ¡Ay mamá!, yo no tengo peligro, ni enemigos por ninguna parte, no se preocupe. Yo estoy bien con todo mundo. Él platicaba a la gente cómo se crió, cómo los crié. Recuerdo que él llegaba en estos sillones, se sentaba y me abrazaba diciéndome: Véngase pa’ acá.
La sala –recuerda la señora- estaba llena de visitas y él les decía: ‘No saben lo que mi mamá sufrió para criarnos. Recuerdo desde chiquito lo que mi mamá se chingaba pa’ mantenernos. Eso a mí no se me olvida nunca’.
-¿Cómo eran las navidades en el DF?
-Él cumple años el 17 de diciembre. Ya que él se casó, nos íbamos para allá en Navidad pero nos regresábamos el 2 de enero porque tenían que entrar a la escuela los chamacos.
-¿Cuándo él ya estaba encumbrado en su actividad usted todavía tenía hijos chicos?
-Sí, ya pasaba los 30 y murió muy joven. Bueno, me lo mató el doctor que le dio la dosis. Y de eso me contó en otra visita a su finca.
De nuevo en sus brazos
-Hasta el sábado nos dieron el cuerpo. Nos lo trajeron hasta el aeropuerto y ahí nos lo dieron. Fuimos primero al forense, donde lo tenían- me dice Doña Aurora, reviviendo una escena de aquel 4 de julio de 1997.
-¡Ay los periodistas!; iban más de cien periodistas detrás de mí preguntándome, qué quería. Me sacaron sangre, saliva y un pedazo de campanilla. Los primeros estudios que me hicieron dijeron que se perdieron y entonces un general del Ejército fue, me sacó sangre y todo eso y me dijo: No se preocupe, estos sí van a salir. Y al otro día nos dieron los resultados.
-La caja que habíamos comprado para llevarlo no cupo en el avión; era un avión chico. Fuimos a Toluca. Eran como las ocho de la noche. Y ahí la dejé, regalé la caja en el aeropuerto. Yo para qué la quería.
-¿Y entonces lo sacó de la caja?
-Sí, lo trajimos, yo lo traía en los brazos. Lo echaron en una bolsa negra, la iban a amarrar y les dije: No le amarre. Yo venía sentada y me lo pusieron así -platica mientras con los brazos muestra cómo lo traía en sus piernas- y adereza: ¿Va a creer que no estaba tieso?
-Subieron ellos con el cuerpo por delante con la caja, pero después bajaron. Lo iban a acostar en el asiento con la bolsa y se la bajaron hasta la mitad del cuerpo. Yo me senté y entonces lo acostaron y lo traje en los brazos. Fue pasadita de una hora la que hizo el avión. Lo traje en los brazos todo el camino hasta que llegamos a Culiacán donde estaba la funeraria. Ya lo tenían inyectado y todo para que no se pusiera duro.
-¿Durante esa hora de vuelo qué paso por su mente?
-Pues miles de cosas. Son cosas muy pesadas que yo no deseo a nadie, pero mientras Dios nos tenga en el mundo, tiene uno que pasar por todo eso. Está canijo.
Ese niño se parece a Amado
Estoy en la sala y de frente observo las fotos de Amado Carrillo con traje negro y con un pañuelo en la solapa. También imágenes de sus hermanos Rodolfo y su padre Amado. Es un altar a la memoria.
Pregunto a Doña Aurora: -¿hubo un momento donde Amado se fue a Argentina?
-Sí, y lo andaban buscando aquí en México
-¿Él tuvo varios hijos?
-Sí, dejó como 27 ó 28 hijos.
-¿Conoce usted a sus 28 ó 27 nietos?
-Sólo me faltan 3 ó 4 que no conozco. Una niña que quedó en Cuba.
-¿De una mujer cubana?
-Sí de una mujer cubana.
-¿Y cómo sabe que era su mujer?
-Él me dijo y además traía la foto de la niña. Cuando él murió la niña debió haber quedado de 8 ó 9 meses. En Brasil dejó a otro niño. A ese sí lo conozco porque viene para acá.
-¿La ha venido a visitar?
-Sí, ha venido tres veces. Ahorita tiene como 15 años.
- ¿Y se parece a Amado?
-Sí, igualito. Yo ya conocía a la muchacha, se llama Renata. Es joven y bien bonita. El niño se llama Harrinson. Cuando él falleció aquí estuvo otra muchacha de 8 ó 9 meses que venía embarazada. Era del DF.
- ¿Todos los niños eran mexicanos?
-Todos, menos el niño de Brasil y la de Cuba.
¿El mayor de los hijos de Amado quién es?
-Es Vicente, tiene 33 años.
-¿Él vivía aquí?
-No, él vivía en México y tenía como 3 ó 4 años allá. Vino una vez, pero al ratito se fue.
A Vicente, su nieto mayor, lo detuvieron el 2 de abril de 2009. La policía dijo que lo aprendieron haciendo ejercicio. Un reportero mexicano, basado en un reporte oficial, escribió en un diario de circulación nacional: “Fue el pasado miércoles cuando el ingeniero, como se le conoce en el medio, realizaba ejercicio en un parque de Bosques de las Lomas cercano a su domicilio, y fue en ese momento cuando fue detenido por elementos federales, sin mediar confrontación con escoltas ni disparar un solo tiro”.
“Sorprendido, Carrillo Leyva no opuso resistencia y fue aprehendido, tras varios años de investigación, tareas de inteligencia en campo y de gabinete, por parte de las autoridades federales”.
Pero su abuela me dice: -¡Mentira! Lo agarraron dormido, la muchacha que les ayuda en la casa abrió la puerta y los federales entraron. Son puras mentiras eso de que andaba corriendo. Lo agarraron porque pensaban que era el heredero de Amado Carrillo.
Cuando los caminos se cruzan
Una anciana me abre las puertas de la Iglesia en Guamuchilito. Es raro que a esta hora del día, cuando los plebes engañan al calor en hamacas, sólo los mochomos -esas hormigas negras, enormes, que pareciera te pueden arrancar la piel a mordidas- caminen en esta ranchería. Es como si la naturaleza se hubiera empeñado en que hasta las hormigas fueran tan bravas y entronas como los sinaloenses.
Un muchacho menudo y en motocicleta pasa frente a la Iglesia hasta donde se desparraman las sombras de palmeras altísimas que bordean el camino. Da dos vueltas en la moto, zigzagueando, como buscando ver quién entró al templo que construyó Amado Carrillo. Luego se pierde al doblar la calle de tierra.
-Amado tenía tres años cuando nos dieron la tierra y nos venimos a vivir aquí. Aquí se crió con toda la gente. Él ayudaba a toda la gente. El kínder, él también lo construyó, cuenta doña Aurora.
-¿Con la familia Arellano Félix cómo se llevaban?
-Todo el tiempo bien.
-¿Y con la familia Zambada?
-También, pero de esa familia no tengo nada que decir.
-¿Amado conocía a Ismael Zambada?
-Sí lo conocía.
-¿Se llevaban bien?
-Sí, muy bien y con el otro señor también.
-¿Qué otro señor?
-Con el Chapo Guzmán.
-¿Eran compadres?
-No
¿Entonces sólo era compadre de los Arellano Félix?
-Sí, ellos y Amado tuvieron unas pláticas y se comprometieron y lo han cumplido hasta hoy día. Ellos se comprometieron con él que a su familia no la iban a perjudicar de ninguna forma y hasta hoy día lo han cumplido. Nosotros con los Arellano, mis respetos. Nunca han tratado de perjudicarnos. Cuando él falleció mandaron coronas.
-¿Compadre de Benjamín o de Ramón?
-De Benjamín Arellano. Amado le bautizó un hijo a Benjamín y a Ramón lo mataron en Mazatlán.
-¿Y amigo de Ismael Zambada?
-Era compadre también.
-¿Por uno de sus hijos?
-Amado le bautizó -dice por un momento hasta que se arrepiente- el caso es que eran compadres.
-¿Y en el caso de El Chapo?
-Pues en ese tiempo el señor ese todavía vivía lejos, porque es de la sierra. Yo no lo conozco.
-Me acuerdo que usted me comentaba que conoció al papá de Sandra Beltrán.
-Sí lo conocí muy bien. Ese señor tenía un rancho de Pericos para arriba. Yo iba y le compraba ganado a él. Se llamaba Alfonso. Tenía muchos caballos de carreras. Yo le compré unos ponis, unas vacas.
-¿Conoció usted a Sandra cuando era pequeña?
-De eso no me acuerdo.
Sandra Ávila fue capturada el 28 de septiembre de 2007. La habían perseguido durante años pues la consideraban un enlace clave para el trasiego de cocaína entre Colombia, México y Estados Unidos.
Ahora Sandra, llamada “La Reina del Pacífico”, está presa en una cárcel mexicana en Nayarit. Los gringos lo reclaman para juzgarla por presuntos delitos asociados al narcotráfico y de los cuales, hasta ahora, ni aquí ni en el vecino país se le han comprobado.
Amado, un pasajero más
Amado, el solitario Amado cuando venía, lo hacía solo. Él decía, “yo tengo que cuidar a mi familia. Estoy lejos y tengo que estarlos cuidando”. No traía ni pistoleros, ni nada de eso.
-¿Llegaba caminando solo?
-Él solo. Entraba en su carro. Le gustaba mucho jugar voleibol. Se iba a una al rancho a jugar.
-Cuando venía a visitarle, ¿cuánto tiempo permanecía?
-Se quedaba ocho días, quince días a lo mucho. Él tenía unos ranchos allá para Los Mochis. Nos íbamos con él para allá. Sembraba mucha papa. Tenía como 500 hectáreas que sembraba de papa.
- ¿Se iba toda la familia?
-Todos, todos, quedaba sola la casa. Él decía: ‘Esos que andan con toda esa gente de pistoleros, sólo se delatan. Por donde va una persona de esas con siete u ocho carros ¿quién no se da cuenta? Eso no está en mí porque eso es delatarse uno mismo’, decía Amado.
-Iba y venía. Él se venía en el avión. Se bajaba y tomaba un taxi. Una vez llegó y ni lo esperábamos, ni maleta ni nada.
-¡Mamá, mamá, viene Amado!, gritó una de sus hijas y al salir estaba muerto de risa ahí parado en esa entrada.
-¿De dónde salió eso de ‘El Señor de los Cielos’?
-Yo cuando me di cuenta ya traían eso. Decían que tenía flotas de aviones.
-¿Y dónde están esos aviones?
-Son puras mentiras.
Las policías antinarcóticos norteamericanas afirman que Amado Carrillo trasegaba droga con una flota de aviones Boing 727. Por eso le decían ‘El Señor de los Cielos’.
El día que ya no despertó
El 4 de julio de 1997 alguien asesinó a Amado Carrillo. Se había sometido a una cirugía de rostro. Dicen que ya llevaba varias. Su madre revela detalles que no se han conocido:
-Estábamos aquí platicando cuando Amado le habló a su doctor de confianza. ‘Mamá, por ahí nos vemos pronto’, me dijo y esa tarde se fueron para México. Cuando salió de la operación eran como las 12 de la noche. Bien recuerdo que había un programa de televisión que se llamaba El Doctor Cándido Pérez.
-Hacía rato que había pasado la operación cuando llegó uno de mis plebes: ¡Mamá, le hablan!
- Era Amado y le dije ¿cómo estás mijo?
-Bien, amá. Salió bien toda la operación; ya salí de la anestesia; no se preocupe, apenas me recupere, uno o dos días, estaré con ustedes. Pero a las 6 de la mañana, que fueron a verlo, ya estaba muerto. Un doctor nada más se quedó con él. Fue el doctor el que lo mató, fue el doctor- repite la señora.
-¿Qué le hizo el doctor?, le insisto.
-Le puso una inyección para matarlo. Sí, lo traicionó el doctor. El doctor se vendió.
Los cadáveres de los médicos que operaron a ‘El Señor de los Cielos’ aparecerían en octubre de 2007 en una carretera rumbo al puerto de Acapulco, al sur de México.
Un reporte forense estableció: “Los cadáveres fueron sometidos a una brutal tortura, de cuyos métodos destacan: quemaduras en la zona torácica y muslos, golpes contusos en todo el cuerpo, incluso uno de ellos fue vendado con cinta adhesiva en tórax y muslo derecho, con la finalidad de evitar el desprendimiento muscular producido por los golpes a que fue sometido”.
“Dos murieron de asfixia por estrangulamiento y el tercero por proyectil de arma de fuego penetrante de cráneo a nivel de la región occipital del lado derecho”.
- ¿Y el doctor de confianza de Amado dónde está?, insisto a Doña Aurora.
-Sepa Dios, se perdió. Pero la familia ahí vive en Culiacán. Se apellidan Mejía…
El retiro que nunca fue
-Dicen que Amado está vivo, doña Aurora.
-Ojalá así fuera; 12 años y ya hubiera aparecido.
-¿Volveremos al México tranquilo?
-Es lo que esperamos. Son tantas mentiras que se cuentan de nosotros.
-¿Cree que la ven como una señora peligrosa?
-Han de pensar que traigo hasta los cuchillos que uso para picar la cebolla.
-¿Cuándo se va acabar el narcotráfico, señora Aurora?
-Pues eso no creo yo que se acabe.
-¿Por qué?
-Pues todos los días lo están combatiendo y todos los días está más para arriba
-¿Qué diría Amado de todo esto?
-Pues si viviera quién sabe qué diría.
-¿Qué le pediría usted a Amado si él viviera?
-Que ayudara a combatir el narcotráfico. ¿Qué no? Ya ve cuántas hectáreas de mariguana hallaron sembradas en Estados Unidos.
-¿Sería una buena solución?
-Sí, sería buena solución.
-¿Cómo podría Amado Carrillo ayudar?
-Pues yo me imagino que se hubiera retirado de todo. Y que cooperaría con el
Gobierno. No hay de otra. Una vez él me dijo que se iba a retirar de todo, porque yo le dije de todo lo que salía en el periódico y que me la pasaba rezando por él y por todos. Y me dijo: ‘No mamá, eso se va acabar ya. Yo le doy mi palabra, usted no tenga pendiente’, pero él fue el que terminó.
Es quizá la última visita a la finca de los Carrillo. Me quedan muchas preguntas y muchas respuestas por saber de doña Aurora y su familia. Pero quizás hay cosas que nunca sabré, ni se sabrán. Cada uno de nosotros guarda un secreto. Y hay secretos de familia inviolables. Doña Aurora se pone frente a mí y me dice que su finca es mi finca. Que las puertas están abiertas. Y me recuerda que el león no es como lo pintan. Entonces estrecha muy fuerte mi mano con su mano delgada. Me mira a los ojos y me dice:
-Que Dios lo bendiga.
Luego se queda parada observando las fotos de sus hijos muertos. Aunque falta la foto de otro de ellos. Un hombre llamado Vicente Carrillo Fuentes, quien según la Agencia Antinarcóticos de Estados, la DEA y la Procuraduría General de la República de México, es líder del cártel de Juárez.
Pero le insisto, mientras me acompaña a la puerta:
-¿Cuándo acabará todo esto, señora Aurora?
-Cuando llegue el fin del mundo…